La recesión gingival es la retracción de la encía que deja al descubierto la raíz del diente. Cuando aparece, la primera pregunta suele ser si la ortodoncia ayuda o la empeora. La respuesta corta: una ortodoncia bien planificada no causa recesión, y en algunos casos corrige la causa que la provoca, sobre todo cuando hay trauma oclusal de por medio.

Artículo publicado por Clínica Dental Ramis Gandía. Revisado clínicamente por nuestro equipo médico. Última revisión: agosto 2026.

Qué relación hay entre la recesión gingival y la mordida

La recesión gingival tiene varias causas posibles: cepillado agresivo, enfermedad periodontal, encía fina por genética y, con frecuencia, una mala posición dental o una mordida desequilibrada.

Cuando un diente está mal colocado o recibe una fuerza de mordida excesiva, los tejidos que lo sostienen sufren. A ese daño por sobrecarga lo llamamos trauma oclusal. No siempre se ve a simple vista, pero puede acelerar la pérdida de encía y hueso alrededor del diente afectado.

En nuestra clínica en Inca, cuando valoramos un caso de recesión revisamos siempre cómo encajan los dientes al morder. A veces el origen del problema no está en la encía, sino en cómo reparte la boca las fuerzas al masticar.

Cuándo la ortodoncia ayuda con la recesión gingival

La ortodoncia no «rellena» la encía perdida. Lo que hace es eliminar la causa cuando esa causa es de origen mecánico.

Está indicada en situaciones como estas:

  • Diente fuera de su sitio. Si un diente está desplazado hacia fuera del hueso, la encía que lo cubre es más fina y vulnerable. Recolocarlo dentro del hueso disponible reduce la tensión.
  • Apiñamiento dental. Los dientes amontonados dificultan la higiene y concentran fuerzas mal repartidas. Alinearlos mejora ambas cosas.
  • Trauma oclusal por contactos prematuros. Cuando algunos dientes «chocan» antes que el resto al cerrar, soportan una carga que no les corresponde. La ortodoncia reparte de nuevo esas fuerzas.
  • Mordida cruzada o profunda que sobrecarga determinados dientes y sus encías.

La ortodoncia invisible es especialmente útil aquí, porque permite mover los dientes con fuerzas controladas y planificadas diente a diente.

Cuándo la ortodoncia puede ser un riesgo

Conviene ser honestos: una ortodoncia mal planificada sí puede contribuir a la recesión.

El riesgo aparece cuando se mueven dientes hacia una zona sin hueso suficiente que los soporte, o cuando se trata una encía ya debilitada sin valorarla antes. Por eso, según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), el estudio periodontal previo es parte imprescindible de cualquier tratamiento de ortodoncia en pacientes con encías comprometidas.

En la práctica, esto significa que antes de empezar valoramos el estado de las encías y el hueso. Si hay recesión activa o riesgo, se estabiliza la situación periodontal antes de mover ningún diente.

¿Notas que tus encías se han retraído?

En Clínica Dental Ramis Gandía valoramos el estado de tus encías y tu mordida antes de plantear cualquier tratamiento. Si has notado que algún diente se ve más largo o tienes sensibilidad en el cuello del diente, pide cita para que lo veamos.

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Qué pasa si no se trata el trauma oclusal

El trauma oclusal no se resuelve solo. Mientras la fuerza siga mal repartida, el tejido de soporte sigue sufriendo.

Con el tiempo, esto puede traducirse en más recesión, movilidad del diente afectado, sensibilidad persistente y desgaste del esmalte. No es un proceso rápido, pero sí progresivo.

La buena noticia es que, identificado a tiempo, el trauma oclusal es corregible. A veces basta con un pequeño ajuste de la mordida; otras veces, cuando el origen es la posición de los dientes, la ortodoncia es la herramienta adecuada. Lo que determina el camino es siempre el diagnóstico individual, no una regla general.

¿La ortodoncia puede causar recesión de encías?

¿La ortodoncia sirve para tratar la recesión gingival?

¿Qué es el trauma oclusal?

¿Cómo sé si mi recesión está empeorando?

¿La recesión gingival tiene solución?