Ese pinchazo breve y agudo al tomar algo frío tiene nombre: sensibilidad dental al frío. Ocurre cuando la parte interna del diente, la dentina, queda expuesta al estímulo del frío. No siempre es grave, pero conviene saber por qué pasa, porque a veces es un aviso de algo que sí necesita tratamiento. Aquí te explicamos las causas y qué se puede hacer.

Artículo publicado por Clínica Dental Ramis Gandía. Revisado clínicamente por nuestro equipo médico. Última revisión: agosto 2026.

Por qué los dientes se vuelven sensibles al frío

El diente tiene una capa externa muy dura, el esmalte, que protege la parte interna. Debajo está la dentina, atravesada por canales microscópicos que conectan con el nervio.

Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae y deja la raíz al descubierto, esos canales quedan expuestos. El frío circula por ellos y estimula el nervio. El resultado es ese dolor corto e intenso que desaparece enseguida.

En nuestra clínica en Inca vemos a menudo este motivo de consulta, sobre todo en los meses más fríos. Muchos pacientes llegan pensando que es una caries, y a veces lo es, pero con frecuencia la causa es otra.

Cuáles son las causas más frecuentes

La sensibilidad al frío no tiene una única causa. Estas son las que vemos con más frecuencia en consulta:

  • Recesión de las encías. Cuando la encía se retrae, deja expuesta la raíz, que no tiene esmalte y es muy sensible.
  • Desgaste del esmalte. Por cepillado agresivo, bruxismo o consumo habitual de alimentos ácidos.
  • Caries. Una caries que avanza puede provocar sensibilidad antes de doler de forma continua.
  • Empastes o tratamientos recientes. Una sensibilidad pasajera tras un empaste es normal y suele remitir.
  • Fisuras en el diente que permiten que el frío llegue al interior.

Según el Consejo General de Dentistas de España, la hipersensibilidad dentinaria es uno de los motivos de consulta más comunes y, en la mayoría de los casos, tiene tratamiento eficaz una vez identificada la causa.

Cómo se trata la sensibilidad dental

El tratamiento depende de qué esté provocando la sensibilidad. Por eso lo primero es siempre el diagnóstico.

Cuando la causa es un desgaste leve, a veces basta con medidas sencillas: pasta específica para dientes sensibles, cepillo suave y corregir la técnica de cepillado. En consulta, podemos aplicar barnices o geles de flúor que refuerzan la zona y reducen la transmisión del estímulo.

Si detrás hay una caries, una recesión marcada o una fisura, el tratamiento se dirige a esa causa concreta. No tiene sentido tapar el síntoma si el origen sigue ahí.

¿Te molesta el frío en los dientes?

En Clínica Dental Ramis Gandía identificamos qué está provocando tu sensibilidad y te proponemos el tratamiento adecuado. Si llevas tiempo notándolo, pide cita para que lo valoremos en nuestra clínica en Inca.

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Cuándo conviene ir al dentista por la sensibilidad

Una sensibilidad ocasional y leve no suele ser motivo de alarma. Pero hay señales que sí merecen una revisión.

Conviene pedir cita si el dolor es intenso o duradero, si aparece también con el calor o el dulce, si solo te afecta a un diente concreto o si la sensibilidad ha ido a más con el tiempo. Esos patrones suelen indicar una causa que necesita tratamiento, no solo cuidados en casa.

Detectar pronto el origen marca la diferencia: una recesión o una caries tratadas a tiempo son mucho más sencillas de resolver. Si llevas semanas conviviendo con la molestia, lo razonable es valorarlo.

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