Cuando se extrae un diente, el hueso que lo sostenía empieza a reabsorberse. La preservación alveolar es la técnica que busca frenar esa pérdida justo después de la extracción, conservando el hueso y la encía de la zona. Importa sobre todo si más adelante se piensa en un implante, porque mantener el volumen óseo facilita mucho ese paso.

Artículo publicado por Clínica Dental Ramis Gandía. Revisado clínicamente por nuestro equipo médico. Última revisión: agosto 2026.

Qué es la preservación alveolar

El alveolo es el hueco que queda en el hueso después de extraer un diente. La preservación alveolar es el conjunto de técnicas que se aplican en ese momento para conservar al máximo el hueso y la encía de la zona.

La idea es sencilla: en lugar de dejar que el alveolo cicatrice por sí solo, con la pérdida de volumen que eso conlleva, se actúa para mantener la forma y la cantidad de hueso lo más cerca posible de lo original.

Es una técnica de cirugía bucal que se valora caso a caso, en función de qué se vaya a hacer después en esa zona.

Por qué se pierde hueso después de una extracción

El hueso que rodea a un diente existe, en buena parte, porque ese diente lo estimula. Es un principio biológico básico: el hueso que no recibe carga tiende a reabsorberse.

Al extraer el diente, ese estímulo desaparece. En los meses siguientes, el hueso del alveolo se reduce tanto en altura como en anchura. La mayor pérdida se produce durante el primer año, y especialmente en los primeros meses.

Según la Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB), esta reabsorción puede comprometer la colocación posterior de un implante si no se planifica con antelación. De ahí que valorar la preservación en el momento de la extracción tenga sentido cuando hay un implante en el horizonte.

Cuándo está indicada la preservación alveolar

No todas las extracciones requieren preservación. Estas son las situaciones en las que más se valora:

  • Cuando se prevé un implante. Conservar el hueso simplifica la colocación posterior del implante y mejora el resultado.
  • En zonas estéticas. En los dientes visibles, mantener el volumen de hueso y encía es clave para que el resultado final se vea natural.
  • Cuando la pared del hueso está dañada tras la extracción y conviene reforzarla.
  • Si el implante no se va a colocar de inmediato y va a pasar tiempo hasta entonces.

En los casos en los que no se prevé reponer el diente o la zona no es estética, puede no ser necesaria. Como siempre en odontología, la decisión nace del diagnóstico individual, no de una regla fija.

¿Vas a extraerte un diente y piensas en un implante?

En Clínica Dental Ramis Gandía valoramos cada extracción pensando también en el futuro de esa zona. Si quieres saber si en tu caso conviene preservar el hueso, pide cita para que lo veamos en nuestra clínica en Inca.

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Qué pasa si no se conserva el hueso

Si no se preserva y luego se quiere un implante, la reabsorción del hueso puede obligar a un paso extra.

Cuando ha pasado el tiempo y el hueso se ha reducido, a veces no hay volumen suficiente para colocar el implante directamente. En esos casos puede ser necesario un injerto de hueso previo, lo que añade un procedimiento más y alarga los plazos.

Por eso, anticiparse en el momento de la extracción suele ser la opción más sencilla. No siempre es necesaria, pero cuando se prevé reponer el diente, valorar la preservación desde el principio ahorra complicaciones más adelante. La decisión, en todo caso, se toma siempre tras estudiar tu caso concreto.

¿Qué es la preservación alveolar?

¿Por qué se pierde hueso tras una extracción?

¿Siempre hay que hacer preservación alveolar?

¿Es dolorosa la preservación del alveolo?

¿Cuánto hay que esperar para poner un implante después?