Artículo publicado por Clínica Ramis Gandía. Revisado clínicamente por nuestro equipo médico especialista en implantología. Última revisión: julio 2026.
Resumen: Los implantes cigomáticos son una alternativa a los injertos óseos en pacientes con atrofia maxilar severa. En lugar de anclarse en el maxilar, se fijan en el hueso cigomático —el pómulo—, que conserva volumen aunque el maxilar esté muy reabsorbido. Es una solución para casos en los que los implantes convencionales no son posibles sin grandes cirugías de regeneración.
Los implantes cigomáticos son uno de los tratamientos de implantología avanzada más complejos pero también de los que mayor impacto tienen en la calidad de vida del paciente. Están indicados en situaciones en las que el maxilar superior ha perdido tanto hueso que no hay base suficiente para implantes convencionales —ni siquiera con elevación de seno. Son una solución real para pacientes que llevan mucho tiempo sin poder rehabilitar su boca y han escuchado que «no tienen solución».
Qué son los implantes cigomáticos y en qué se diferencian de los convencionales
Un implante dental convencional se ancla en el hueso maxilar o mandibular. Para que funcione necesita suficiente volumen óseo —altura y anchura— que lo sostenga. Cuando ese hueso no existe por atrofia severa, la solución habitual es hacer un injerto óseo que regenere el volumen necesario antes de colocar el implante. Ese proceso puede durar entre 6 y 12 meses adicionales.
El implante cigomático toma un camino diferente: en lugar de anclar en el maxilar reabsorbido, atraviesa el paladar y se fija en el hueso cigomático —el hueso del pómulo—, que mantiene su volumen con independencia de la pérdida ósea maxilar. Es un implante más largo —entre 30 y 55 mm, frente a los 8-14 mm de uno convencional— y su colocación requiere mayor planificación y experiencia quirúrgica.
La ventaja principal es que elimina o reduce la necesidad de injertos. En muchos casos permite una carga inmediata o temprana: el paciente puede tener dientes provisionales pocas horas o días después de la intervención.
En qué situaciones se indican los implantes cigomáticos
La indicación principal es la atrofia maxilar severa —pérdida de hueso en el maxilar superior que impide colocar implantes convencionales en número o posición suficientes para rehabilitar la boca. Esto ocurre con más frecuencia de lo que podría parecer en pacientes que:
- Llevan muchos años sin dientes en el maxilar superior y no han tenido prótesis o la han llevado de forma intermitente.
- Han tenido periodontitis severa que ha destruido el hueso de soporte dental.
- Presentan una anatomía con senos maxilares muy neumatizados que ocupan el espacio disponible.
- Han fallado implantes anteriores con pérdida ósea asociada.
También se usan en casos de tumores o traumatismos maxilofaciales que han comprometido el maxilar, y como alternativa en pacientes que no quieren someterse a injertos óseos de gran volumen.
Cómo es el proceso desde la valoración hasta la rehabilitación
El punto de partida imprescindible es un estudio diagnóstico completo: TC (escáner dental o facial de cone beam) para evaluar el volumen óseo disponible, la posición del seno maxilar y la anatomía del cigoma. Sin esa información no es posible planificar la intervención con seguridad.
La colocación de los implantes cigomáticos se realiza bajo anestesia local con sedación, o con anestesia general en los casos más complejos. Habitualmente se colocan dos implantes cigomáticos —uno a cada lado— combinados con dos o cuatro implantes convencionales en la zona anterior del maxilar cuando hay hueso suficiente.
En muchos protocolos, los implantes se cargan el mismo día o en las primeras 48 horas con una prótesis provisional. La definitiva se hace entre los 3 y los 6 meses, una vez que los implantes han terminado de osteointegrase.
En Clínica Ramis Gandía valoramos junto al paciente si los implantes cigomáticos son la solución más adecuada para su caso, o si existe una alternativa menos invasiva con un resultado igualmente predecible. No todos los casos de atrofia severa necesitan cigomáticos —el estudio individualizado es lo que determina el plan correcto.
¿Te han dicho que no tienes solución por falta de hueso?
Pide cita en nuestra clínica en Inca para una valoración completa. En muchos casos hay alternativas que no se han explorado.
Ventajas y limitaciones respecto a otras técnicas de implantología avanzada
Frente a los injertos óseos de gran volumen —que regeneran el maxilar antes de colocar los implantes—, los cigomáticos tienen la ventaja de evitar o minimizar esa cirugía adicional y acortar significativamente el tiempo hasta la rehabilitación definitiva. Para pacientes que han esperado años para tener dientes fijos, ese factor tiene un peso real.
La limitación principal es la exigencia técnica: es una cirugía que requiere formación específica y experiencia acumulada. No todos los implantólogos la realizan y no todos los pacientes son candidatos —la anatomía del cigoma y la posición del seno condicionan si la técnica es factible en cada caso concreto.
Otra opción en pacientes con atrofia moderada-severa que no quieren injertos es el protocolo de implantes en posición inclinada —conocido popularmente como «All-on-4» o «All-on-6″—, que aprovecha el hueso anterior del maxilar, generalmente mejor conservado. La elección entre una técnica y otra depende del grado de atrofia, de la anatomía individual y del plan de rehabilitación protésica.
¿Llevas años sin poder rehabilitar tu boca por falta de hueso?
Estamos en Plaza Llibertat, 4 en Inca. Hacemos el estudio completo y te explicamos qué opciones son posibles en tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los implantes cigomáticos?
Los implantes cigomáticos son implantes de gran longitud que se anclan en el hueso cigomático —el pómulo— en lugar del maxilar. Se usan cuando el maxilar superior no tiene suficiente hueso para soportar implantes convencionales, evitando en muchos casos la necesidad de injertos óseos previos.
¿Para quién están indicados los implantes cigomáticos?
Principalmente para pacientes con atrofia maxilar severa que impide colocar implantes convencionales en número o posición suficientes. También en casos de fracaso previo de implantes con pérdida ósea importante, secuelas de tumores o traumatismos maxilofaciales, y pacientes que prefieren evitar grandes injertos óseos.
¿Los implantes cigomáticos son dolorosos?
La intervención se realiza bajo anestesia. El postoperatorio suele cursar con inflamación y molestia durante unos días, más notable que en una cirugía de implante convencional dada la complejidad del acceso. Se maneja bien con la medicación prescrita y habitualmente remite en una semana.
¿Cuánto duran los implantes cigomáticos?
Las tasas de supervivencia a largo plazo de los implantes cigomáticos son comparables a las de los implantes convencionales cuando están correctamente indicados y el mantenimiento es adecuado. Los estudios con seguimiento de 10 años o más muestran resultados satisfactorios en la gran mayoría de los casos.
¿Los implantes cigomáticos permiten tener dientes el mismo día?
En muchos casos sí. Los protocolos de carga inmediata o temprana permiten colocar una prótesis provisional pocas horas o días después de la cirugía. La prótesis definitiva se coloca cuando los implantes han terminado de integrarse, habitualmente entre los 3 y los 6 meses.
Fuentes: Sociedad Española de Cirugía Bucal e Implantología (SECIB). Publicado en julio 2026. Última revisión clínica: julio 2026.





